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Bienestar

Adaptación psicológica

Acompañamiento emocional después de una amputación, para la persona y su familia.

5 min de lectura

Después de una amputación el cuerpo y la identidad cambian a la vez. Sentir tristeza, rabia, miedo o alivio, a veces el mismo día, forma parte del proceso. Lo importante es no atravesarlo en soledad.

Lo que suele ocurrir

  • Duelo por la pérdida, con altibajos que no siguen una línea recta.
  • Miedo a las miradas y evitación de espacios públicos.
  • Cambios en el sueño, el apetito y la concentración.
  • Aparición progresiva de una nueva imagen corporal.

Estrategias que ayudan

  • Ponerte metas pequeñas y observables cada semana.
  • Hablar con otras personas amputadas: el apoyo entre pares reduce el aislamiento.
  • Mantener rutinas de sueño, actividad y contacto social.
  • Incluir a la familia en la rehabilitación en lugar de protegerla de la información.

Para familiares y cuidadores

Acompañar no es hacerlo todo. Ofrece ayuda concreta y deja que la persona recupere tareas por sí misma. Cuida también tu propio descanso: el agotamiento del cuidador es real y afecta a los dos.

Este contenido educativo no reemplaza la evaluación médica o fisioterapéutica profesional.